viernes, 30 de noviembre de 2012

Ricardo Piglia y la crítica universitaria

Transitando por la red podemos encontrar numerosos ensayos y artículos críticos sobre la obra narrativa de Ricardo Piglia, de procedencia muy diversa, desde los blogs a la prensa digital, algunos ya los anotamos en las entradas anteriores. Ahora os presento algunos trabajos de procedencia universitaria, lo que sería una crítica más académica.
Dossier: Ricardo Piglia: Reescritura y crítica-ficción; Orbis Tertius; Año XV; nº 16; 2010; Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación . Universidad Nacional de La Plata. [http://www.orbistertius.unlp.edu.ar/numeros/numero-16/dossier/dossier-completo-1]

7º Divertimento poético

Ya está aquí el nuevo divertimento. Se que lo estabais esperando con ansiedad. 20 nuevos poemas del siglo XV al XX, con versiones musicales deliciosas, algunas muy recientes, del 2011. Como siempre (y lo repito para l@s nuev@s miembros del Club de Lectura y tod@s l@s lectores del blog, allí donde os encontreis) debeis averiguar el título y autor del poema, el título e intérprete de la versión musical, y todos los demás datos que podais aportar: obra y año en que está publicado el poema, álbum, cd y año en que está editada la versión musical, etc. Suerte a tod@s.

RICARDO PIGLIA

Ricardo Piglia nació en Adrogué, provincia de Buenos Aires, en 1941. Siendo un adolescente se traslada con su familia al Mar del Plata, hecho que marcará definitivamente su inclinación por la literatura.
"Hay un momento de corte en la historia política argentina: el derrocamiento de Perón en 1955. El peronismo, que había sido un gobierno con características complejas cierto autoritarismo, cierto culto a las personalidades de Perón y de Eva Perón, había dividido a la sociedad en dos. Mi padre era peronista; cuando cayó Perón, nosotros empezamos a sentir la presión del cambio político. Vivíamos en Adrogué, un suburbio de Buenos Aires donde los lazos familiares y de amistad se entreveran y los conflictos políticos y personales se potencian. Nos fuimos a Mar del Plata y mi padre empezó de nuevo. Fue un cambio que yo viví de un modo muy dramático. Tenía 16 años y era una especie de Holden Caulfield bonaerense: todo lo vivía rabioso y con la sensación de que tenía que escapar. Pero fue muy benéfico, porque Mar del Plata es una ciudad con una vida cultural muy intensa. Y ahí empecé a escribir.
Al llegar a Mar del Plata pude inventarme otra personalidad. En Adrogué todos me conocían desde que había nacido; en Mar del Plata, en cambio, podía decir que quería ser un escritor, podía asumir un perfil que yo mismo me construía. Entonces me ligué a la gente de un cine club histórico, y a los aspirantes a escritores, estudiantes crónicos, periodistas que hacían la bohemia de la ciudad. Mar del Plata es fantástica porque es un sitio de veraneo que en invierno queda convertido en una especie de lugar desprotegido, un pueblo que tiene todas las características de una gran ciudad: muchos cines, muchos bares que están vacíos siete meses por año. Había uno al cual iba la gente que jugaba en el casino: Ambos Mundos. Estaba abierto toda la noche. Ahí, como jefe de la mesa de discusión, estaba este norteamericano que contaba una historia muy extravagante sobre sí mismo. Decía que era un escritor importantísimo que había publicado varios cuentos en el New Yorker. Pero se contaban otras cosas. ¿Por qué ese hombre tan culto, tan refinado, que vivía sin trabajar, estaba ahí? Porque había venido siguiendo a una mujer, una novia de Nueva York casada con un empresario de la pesca que había sido trasladado a Mar del Plata. Lo cierto es que él fue un gran maestro para mí: él me hizo conocer esos libros de literatura norteamericana que no circulaban fácilmente. Después yo me fui; él murió al poco tiempo. Entonces traté de recobrar el clima, la emoción que me había provocado ese encuentro, en Prisión perpetua."
A partirdel año 1965, después de concluir sus estudios  de Historia en la Universidad Nacional de La Plata, se traslada a Buenos Aires y comienza a trabajar en diversas editoriales, llegando a dirigir la <<Serie Negra>>, colección de policiales que dieron a conocer a Dashiell Hammett, Chandler, David Goodis y Horace McCoy. Es en esta etapa cuando amplia sus lecturas hacia los escritores norteamericanos: Fitzgerald, Faulkner, …; pero también otros como Kafka, Musil, Joice; y toda la buena literatura argentina y latinoamericana.
Su primera obra publicada, Jaulario (1967), apareció como consecuencia de la mención especial del jurado en el VII Concurso Casa de las Américas de Cuba. En 1975 publica su segundo libro de relatos, Nombre falso.
En 1980 publica su primera novela, Respiración artificial, a la que seguirá otro libro de relatos Prisión perpetua (1988). Después vendría su segunda novela, La ciudad ausente (1992) y otro libro de relatos, Cuentos morales (1995). En 1997 publica su tercera novela, Plata quemada, con la que consigue el Premio Planeta Argentina. Su última novela es Blanco Nocturno (2010).
Piglia es, además, crítico, ensayista y profesor académico, que ha estudiado a Brecht, Benjamin y Lukács, a Erich Auerbach, Szondi y Vernant, a los rusos Tiniánov, Sklovski o Bajtin. Ha escrito sobre su propia escritura (que está ligada a la crítica) y ha elaborado ensayos sobre Roberto Arlt, Borges, Sarmiento, Macedonio Fernández y otros escritores argentinos.
Entre los galardones que ha recibido están el Premio Iberoamericano de las letras José Donoso (Chile, 2005), el Premio de la Crítica (España, 2010), el Premio Rómulo Gallegos (Venezuela, 2011) y el Premio Casa de las Américas de narrativa José maría Arguedas (2012).

Mas información sobre el autor y su obra:

jueves, 29 de noviembre de 2012

Plata quemada

Vamos a proceder al análisis de la novela Plata quemada de Ricardo Piglia, basándonos en algunas críticas publicadas en internet y contrastándolas con las opiniones del propio autor.

La novela, publicada en 1997 y ganadora del Premio Planeta en Argentina, pertenece al género policíaco o novela negra.
 “La novela tuvo muchas versiones. (…) Comencé a escribirla en el año 1968, pero la abandoné. En una primera versión, toda la novela sucede en el departamento donde los asaltantes están sitiados por la policía. En una segunda versión, empieza en el momento en que alguien los denuncia en Montevideo, porque los han visto cambiar la chapa de un auto. Ellos matan a un policía y quedan desconectados. Y luego, por fin me di cuenta de que tenía que empezarla donde empezaba: con el robo. La estructura de los hechos tenía que ser fiel, y era en el trabajo con los personajes donde yo tenía que ser libre". Juan Gabriel Vásquez: El arte es extrañamiento: una manera nueva de mirar lo que ya vimos; Revista Lateral; nº 73; Enero 2001; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]

La historia está basada en el atraco real a un banco en San Fernando, Provincia de Buenos Aires (Argentina) en 1965, por una banda de delincuentes; la persecución policial por el Gran Buenos Aires; la huida a Montevideo y el desenlace, tras el asalto policial al escondite de los prófugos. En el epílogo de la novela Piglia nos sugiere cual fue su origen.
<<Es el producto de una larga investigación nacida de aquel encuentro casual y fantástico en un vagón de tren camino de la ciudad de La Paz, donde el autor se tropieza con la amante de uno de los protagonistas de la historia que se narra, de esta conversación poco creíble, Piglia, da inicio a la labor de recopilación de textos, fotos, diálogos, declaraciones, grabaciones que reposaban en los archivos de la policía de Buenos Aires y Montevideo sobre un caso que asombró a los pobladores de esta ciudad en la década del sesenta. Su ordenamiento y estructura cronológica, en las manos expertas de Ricardo Piglia, da como resultado una cautivante y emocionante novela policiaca comparable a "A sangre fría" (Truman Capote), pues no aborda sólo la peripecia, sino que refleja excelentemente las retorcidas personalidades de los protagonistas.>> Carlos L. Torres-Gutiérrez: Plata Quemada, en el umbral de la novela policiaca posmoderna; Espéculo. Revista de estudios literarios; Universidad Complutense de Madrid; 1999 [http://www.ucm.es/info/especulo/numero12/plataque.html]
“(…) El epílogo forma parte de la novela, por supuesto. Es una convención de verosimilitud. El epílogo menciona el viaje en el que yo conozco a la concubina del Cuervo Mereles, y se dice que ése es el punto de partida de mi interés por la historia. Pues bien, yo nunca hice ese viaje, ni me encontré con esa mujer. Pero tenía que respetar las reglas y plantear las cosas como si todo hubiera sido de esa manera. No hubo tantos documentos jurídicos ni hubo un fiscal en Uruguay que me llevó a conocer las cosas. Pero eso era lo que había que decir. Aquí estamos hablando de cómo un escritor estructura sus materiales. No creo que eso influya en la lectura del libro. A mí me interesaba que la gente leyera esta historia como si fuera toda real, y los lectores la leen así. Después podemos hablar y publicar críticas, pero el marco teórico está definido de esa manera. Y me costó mucho tiempo encontrarlo.” Juan Gabriel Vásquez: Entrevista a Ricardo Piglia; Revista Lateral; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]

Técnica narrativa. El cambio constante de punto de vista y/o de voz narrativa, el uso de diferentes tiempos verbales a lo largo del relato y, los contrastes, son algunas de las características más importantes de la novela.
<<La intensidad de los acontecimientos y los saltos de voz, punto de vista tiempo y espacio, consiguen que el foco de la narración se multiplique y oscile entre varios elementos que se sobreponen y alternan: los perfiles patológicos de los seres violentos, los personajes involucrados, la corrupción de las instituciones, la realidad penitenciaria, la droga, el dinero, la prostitución, la homosexualidad, y la vida en general, que es el deslavado telón de fondo.>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
<<La narración se acerca y se aleja (…). El resultado es un relato coral (…). Recoger diferentes versiones enriquece el resultado al sumar ángulos divergentes o complementarios, y se convierte en la característica más notoria de Plata quemada. Y lo más importante es que muchos lectores -lo he confirmado- no perciben estas piruetas narrativas por lo sumergidos que están en la historia. Cuando la técnica no se ve es cuando está bien utilizada, en estos casos se acoplan el fondo y la forma a la perfección y lo que atrapa al lector es el devenir de los sucesos, la locura de los personajes, la atmósfera creada, la pretensión de verosimilitud, el lenguaje (…).>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
“(…) El narrador no surgió como una decisión determinada, sino como un intento de hacer una narración coral, porque para mí la clave del libro era esa especie de tragedia que tiene. Pensé en el coro de la tragedia griega: el periodista, las versiones que iban comentando el destino trágico de los personajes. Las voces que el Gaucho Dorda, ese personaje esquizofrénico, escucha en su cabeza, son la metáfora del Narrador, con mayúscula. Eso fue lo que hizo que tuviera sentido escribir esta novela: la búsqueda de cómo contarla (…).” Juan Gabriel Vásquez: Entrevista a Ricardo Piglia; Revista Lateral; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]
<<Erigir desde tal premisa una tragedia, en el sentido clásico, es una empresa ardua. Faulkner la abordó con espléndidos resultados (Mientras agonizo, Santuario, Luz de agosto), gracias al don poético de su prosa, los mismo que Truman Capote, desde una perspectiva opuesta, rigurosamente stendhaliana, en A sangre fría. (…) Piglia, a su vez, procura indagar en la condición humana mediante aquellas herramientas citadas más arriba. Corre el riesgo (su portentosa erudición no le permite ignorarlo) de quedarse en lo pintoresco, casi en la picaresca urbana. Cuando levanta vuelo, en las últimas páginas del capítulo final, entrega un relato memorable.>> Ernesto Schoo: Calidoscopio narrativo. La obra ganadora del Premio Planeta; La Nación; 1/8/1997; www.literatura.org [http://www.literatura.org/Piglia/rpcripq.html]
<<Otro recurso que maneja con soltura Piglia es el cambio del tiempo verbal. La novela comienza en el presente del indicativo, con la presentación del Nene y Dorda circulando delante de nosotros llenos de vitalidad, caprichosa elección ya que ambos, si los situamos y nos situamos en el tiempo presente, están muertos. Lo sabremos porque se trata de una historia real y tuvo su fin, incluido el de los protagonistas. Pero para iniciar el relato, la cámara retrocede y los capta en su mejor momento, haciendo gala de una envidiable complicidad que será la marca característica de la relación. Iniciar la novela con un primer plano en el presente de estos personajes, es una manera certera para otorgarle el protagonismo indiscutible a la pareja (…). Pero la siguiente frase ya está en pasado, el narrador nos cuenta cuáles fueron los momentos previos al atraco de ambos protagonistas, hechos pasados pero -objetivamente- simultáneos a la descripción que estaba en presente>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
<<También hay saltos espaciales cuando, por ejemplo, se enfrentan la policía y los delincuentes sitiados: el relato sale a la calle para tomar nota de los hechos que se viven fuera y regresa al departamento en donde la historia recoge no sólo los hechos que realizan los delincuentes sino que se introduce, también, en sus cabezas y corazones. No hay barreras formales, el escritor controla todo, se desliza como un fantasma y se mete en todos los rincones, domina todas las perspectivas.>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
“(…) O, por ejemplo, el invento es obvio que es un invento del policía que escucha. Es un artificio técnico, necesario para contar lo que pasa en el departamento sin tener que acudir a un narrador omnisciente. ¿Cómo hacer para poner los diálogos del departamento si uno no confía en la omnisciencia? Es una especie de protocolo Henry James." Juan Gabriel Vásquez: Entrevista a Ricardo Piglia; Revista Lateral; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]
<<El manejo de los opuestos es una constante en el mundo de Plata quemada. El hecho de ser los protagonistas -el Gaucho Dorda y el Nene Brignone- homosexuales y tener ambos un lado tan violento que se asocia, a nivel de estereotipo, al género masculino, es ya un contraste a destacar. En los momentos más cruentos, entre balas, palabrotas y sangre, se manifiesta la ternura entre la pareja, incluso se exterioriza un gesto de devoción religiosa (…). Los protagonistas, personajes patológicos, desquiciados y violentos, emanan al mismo tiempo cierto grado de heroísmo por la manera cómo se van resolviendo las cosas en Plata quemada. Cometen un atraco y asesinan a sangre fría a cualquiera que se interponga en su camino, se muestran feroces en el ataque, la droga los enloquece y los desliza por una espiral de violencia escalofriante y frente a estos excesos tenemos otros excesos a considerar: la corrupción de la policía y las instituciones que deberían vigilar el bien común, y la vida carcelaria que los marca con hierro y los ha convertido en peores personas (…).Pero hay un punto de inflexión: todo cambia cuando queman el dinero. Ese gesto es interpretado por todos, como algo imperdonable (…) La visión de los billetes que se convierten en humo (y que dan el título a la novela) se transforma en un símbolo del absurdo, y produce un malestar colectivo en donde se mezclan la codicia, la necesidad económica, la ira por el gesto sin precedentes, el odio a quienes desobedecen todas las leyes humanas, etc. El sentir colectivo se vuelve en contra de los ladrones, la plata quemada es el argumento más poderoso para censurarlos por crueles e insensatos, sin considerar que han matado a muchas personas, hechos más insensatos y de un nivel más profundo (…).>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]

Los personajes. El Nene Brignone, el gaucho Dorda, y el Chueco Bazán, son el corazón de esta historia. Son delincuentes "poco comunes", drogadictos compulsivos, homosexuales, ‘ratas de los bajos fondos’, expresidiarios reincidentes, psicópatas de gatillo fácil, carentes de toda moral. Conforman un helenco hábilmente dibujado por Piglia.
<<La novela aborda esa posibilidad de lo humano de desatarse de todo control, del orden primario que es garantía de la conservación de la especie y avanzar hacia ese abismo atrayente que es el mal absoluto sin riendas ni sentido. La novela avanza por ese callejón que constituye la esencia de la maldad, o mejor, la maldad absoluta, donde no existen valores o el antivalor es la norma.>> Carlos L. Torres-Gutiérrez: Plata Quemada, en el umbral de la novela policiaca posmoderna; Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid; 1999 [http://www.ucm.es/info/especulo/numero12/plataque.html]
<<(…) Piglia presenta la vida interior de los personajes con muchos matices, lo cual permite acercarnos al desvarío de sus mentes. El escritor argentino no intenta justificar sus acciones, pero se nota en su trabajo un esfuerzo por conocerlos a través del recuento de las experiencias que los han marcado. Nada atenúa la crueldad, pero por lo menos queda claro que se trata de seres enloquecidos, enfermos, desadaptados. (…) El tratamiento de los personajes se puede apreciar en el monólogo del Nene Brignone (…), una biografía del personaje contada desde dentro, aspecto imprescindible de la novela. (…) Lo mismo sucede con el relato de la vida del Gaucho Dorda. Curiosamente, en su caso, y quizá porque era casi mudo y oía voces, se alternan las opiniones (o sea, las voces) del psiquiatra de la cárcel, la de El Nene -quien es su amigo y amante y el único que lo comprende- y la de su madre quien le pronosticó que acabaría mal. (…) En la misma línea conocemos detalles de la vida del comisario Silva, por un lado su tremenda soledad, por el otro los métodos poco ortodoxos que utiliza para conseguir sus objetivos; y también a Malito, Fontán Reyes, Mereles, la Nena, quienes quedan retratados con pinceladas que los convierten en personajes sólidos, de carne y hueso, cada uno con una función específica dentro de la trama (…).>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]

El lenguaje. Un lenguaje directo, sustantivado con el metalenguaje del bajo mundo, cotidiano.
<<Lenguaje llano, entonces, liso de metáforas. Más bien pedestre: el de la calle, el de la gente incapaz de expresar algo más que una demanda de necesidades primarias. Dinero, ante todo, y simultáneamente sexo, que no necesita del habla. También, la jerga del cronista policial, con las muletillas consabidas, y los lugares no menos comunes de las declaraciones oficiales sobre temas comprometidos.>> Ernesto Schoo: Calidoscopio narrativo. La obra ganadora del Premio Planeta; La Nación; 1/8/1997; www.literatura.org [http://www.literatura.org/Piglia/rpcripq.html]
<<Piglia utiliza el lenguaje propio de los delincuentes y de la policía, palabras que provienen del lunfardo, jerga extendida en la ciudad de Buenos Aires. (…)>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
“- Quisiera que habláramos un poco de Brecht, un escritor que usted cita mucho y que el mundo contemporáneo no tiene en demasiada estima.
- Claro, él ha quedado muy ligado a cierta lectura de la tradición socialista que es un poco esquemática. Yo lo leo más bien en la tradición de la vanguardia. Me interesan mucho su prosa, sus relatos, sus piezas breves y también sus reflexiones, que son extraordinarias. Entre ellas, hay una muy sugerente: la idea de que hay una gestualidad y un uso del lenguaje que condensan sentidos sociales. Como si uno fuera extranjero y se moviera dentro de una realidad, percibiendo el funcionamiento de esa nueva sociedad desde afuera, solamente por el uso del lenguaje y de cierto tipo de posturas, de sistemas de organización de las redes sociales: cómo se saluda la gente, cómo se sienta, etcétera. Eso me ayudó mucho a darle al trabajo de Plata quemada un sentido que no fuera solamente naturalista o costumbrista. ¿Cómo trabajar un mundo cerrado, cuyo lenguaje parece una lengua extranjera, sin hacer de esto una mera reconstrucción antropológica o una visión costumbrista del habla de ciertos sectores? Para Brecht, ahí se deben encerrar sentidos que hablen del conjunto de la sociedad y no solamente de ese sector.” Juan Gabriel Vásquez: Entrevista a Ricardo Piglia; Revista Lateral; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]
<<En medio de la violencia, que es la atmósfera predominante a lo largo del relato y que está en sintonía con el ritmo acelerado de la prosa, aparecen algunos chispazos poéticos, imágenes literarias que se aprecian como destellos de luz en medio de la oscuridad reinante (…).>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]

Sobre la polémica entrega del Premio Planeta Argentina, 1997:

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