
La obra que acabamos de leer es, sin duda, una novela de amor.
Gabriel García Márquez se inspiró en el noviazgo de sus propios padres para construir, a partir de ahí, un magnífico relato sobre el amor en todas sus facetas: el amor idealizado, el no correspondido, el fortuito, el convenido, el furtivo, el comprado, el prohibido, … Asistimos, como espectadores atentos al devenir vital de los tres personajes principales:
Florentino Ariza,
Fermina Daza y
Juvenal Urbino de la Calle, que, a lo largo de mas de medio siglo vivirán el amor (quizá el mismo amor) pero de formas muy diferentes.
Como decíamos, la inspiración para construir la historia es el propio noviazgo de los padres del autor:
Gabriel Eligio García y
Luisa Santiaga Márquez Iguarán.
"Cuando sus padres se enamoraron, el padre de Luisa, coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, se opuso a esa relación pues Gabriel Eligio García, que había llegado a Aracataca como telegrafista, no era el hombre que consideraba más adecuado para su hija, por ser hijo de madre soltera, pertenecer al Partido Conservador Colombiano y ser un mujeriego confeso. Con la intención de separarlos, Luisa fue enviada fuera de la ciudad, pero Gabriel Eligio la cortejó con serenatas de violín, poemas de amor, innumerables cartas y frecuentes mensajes telegráficos. Finalmente la familia capituló y Luisa consiguió el permiso para casarse con Gabriel Eligio, lo cual sucedió el 11 de junio de 1926 en Santa Marta."[http://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garc%C3%ADa_M%C3%A1rquez]
El argumento:En la novela
Florentino Ariza y
Fermina Daza vivirán un enamoramiento adolescente semejante al de los padres de
García Márquez. Pero a la vuelta del viaje de separación,
Fermina ha cambiado y decide rechazar la propuesta matrimonial que
Florentino le había hecho antes de partir. Este es el punto de ruptura con la historia real y el comienzo de la ficción.
En este momento entra en escena el doctor
Juvenal Urbino de la Calle. Perteneciente a la antigua aristocracia colonial, se encapricha locamente de
Fermina. Ésta lo rechaza inicialmente, no lo ama, pero cederá a una relación de conveniencia, instigada por su propio padre,
Lorenzo Daza. Finalmente se casarán, sin amor, sin amarse, pero convencidos de que la convivencia, el respeto y el cariño afianzarán el matrimonio.
Para
Florentino Ariza es el fin. Su desesperación llegará al límite por ese amor no correspondido al que él jura fidelidad eterna. Cuando
Fermina vuelve del viaje de luna de miel, embarazada de su primer hijo,
Florentino reafirmará su determinación de alcanzar algún día su amor. Para ello se pone dos objetivos, conseguir la fortuna que le haga merecedor de ella y esperar la muerte de
Juvenal Urbino. Entre despechado y defraudado, se entregará a toda clase de amores, fortuitos, clandestinos y prohibidos, con la esperanza de encontrar alguno que le haga olvidar a
Fermina, sin conseguirlo.
La muerte accidental del doctor
Juvenal Urbino precipita los acontecimientos. Cincuenta y un años, nueve meses y cuatro días después
Florentino le repite a
Fermina el juramento de amor y fidelidad eterna, la misma noche del velorio, igual que había hecho en su pasada juventud. Pese al rechazo inicial de
Fermina, que no lo esperaba, la determinación de
Florentino y su obstinada perseverancia conseguirá, al fin, el acercamiento definitivo. Ambos se entregan a un amor nuevo, reposado, sin prisas, como el tiempo que les queda por vivir en el otoño de sus días.
La estructura:Publicada en 1985, tres años después de ser galardonado
Gabriel García Márquez con el Premio Nóbel, la novela está dividida en seis extensos capítulos. El discurso narrativo no es lineal, no como el argumento descrito arriba. El ritmo temporal es, también, desigual.
El primer capítulo tiene la duración temporal de un día, el de la muerte de del doctor
Juvenal Urbino.
En el segundo capítulo apenas transcurren unos meses, pero a partir de él el discurso se vuelve lineal. Cuenta como se conocen
Florentino Ariza y
Fermina Daza, como surge el amor adolescente entre ambos, como se juran amor eterno y se prometen matrimonio. Pero descubierto el romance por el padre de
Fermina,
Lorenzo Daza, se enfrenta a
Florentino y se lleva a su hija de viaje, en una separación para el olvido. El viaje cambiará profundamente a
Fermina que, a su regreso, ha dejado atrás la adolescencia y se ha convertido en una mujer segura de si misma. Desoyendo a su corazón, rechazará a
Florentino.
En el tercer capítulo transcurren unos pocos años, pero a ritmo distinto. La primera parte cuenta como
Juvenal Urbino conoce a
Fermina Daza, como se enamora de ella y como la corteja, hasta que ésta cede al matrimonio en un amor de conveniencia. En la segunda parte del capítulo
Florentino está a punto de perecer por el amor no correspondido de
Fermina, su rechazo y la noticia de la boda con
Juvenal. Huirá de la ciudad en busca del olvido con la distancia, pero será inútil. Vuelve y se entrega a los amores furtivos, comprados y prohibidos que lo acompañarán el resto de su vida, primero con la intención de que alguno le haga olvidar el de
Fermina, después, con la necesidad de compartir todo el amor que lleva dentro.
El cuarto capítulo es el de mayor extensión temporal, transcurren cérca de treinta años.
Florentino Ariza entra en la Compañía Fluvial del Caribe, donde irá medrando desde los puestos más bajos, en una carrera profesional que lo llevará al éxito. Su vida está cruzada por una infinidad de amores fortuitos con numerosas mujeres que se entregan a él con pasiones desenfrenadas. Por el contrario,
Fermina Daza sucumbirá al tedio de la vida matrimonial, una decepcionante relación marcada por los convencionalismos de la vida social de la ciudad colonial, que van marchitando sus años de madurez.
El quinto capítulo ocupa el espacio temporal de unos pocos años. En él descubriremos la infidelidad del doctor
Juvenal Urbino con una mulata.
Fermina, despechada al conocer la noticia en boca del esposo, recurre a una separación y huye a San Juan de la Ciénaga, a la hacienda de Flores de María, con su prima
Hildebranda Sánchez. Para
Florentino Ariza éstos son unos años de plenitud. Alcanza la presidencia de la CFC y, a las puertas de la vejez, comienza a obsesionarse por la calvicie, la caida de los dientes y la posibilidad de morirse antes que el doctor
Juvenal Urbino. Comenzará una relación de amor prohibido con una preadolescente impúber a la que tutela.
El último capítulo tiene una extensión temporal de poco más de un par de años. Tras la muerte del doctor
Juvenal, tras el nuevo rechazo de
Fermina por la precipitación de
Florentino, los antiguos amantes retomarán su relación, poco a poco. Primero como una amistad, pausada, serena, despues con afecto, cariño, hasta que el amor, tantos años reprimido, florezca de nuevo, sin prisas, sin esperar nada más que el amanecer de un nuevo día, hasta el fin de sus vidas.
Con una prosa rica y fluida
García Márquez construye una novela sobre el amor en todas sus facetas. Pero en el texto también están presentes otros temas, otros argumentos magistralmente desarrollados en la multitud de personajes que pueblan sus páginas: la amistad, la fidelidad, la familia, el matrimonio, la vejez y la muerte. Aunque se trata de una novela de ficción, en el sentido más clásico del término, se intercalan en ella acontecimientos históricos y personajes reales que situan la acción en un marco geográfico e histórico concreto: entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, en la región caribeña de Colombia, el cauce del Río Magdalena y la antigua ciudad colonial de Cartagena de Indias. Pero también están muy presentes otras características de la obra de
García Márquez, como el mito y la leyenda, por lo que se le considera máximo representante del realismo mágico.
Es una obra excelente, en la que se descubren cosas nuevas cada vez que se retoma la lectura. Donde están descritos, colores, aromas, sabores, ambientes axfisiantes, sentimientos y sensaciones, de manera sublime. Un auténtico placer.