martes, 12 de enero de 2016

Don Quijote de La Mancha: La poesía en el Quijote (III)

Después del a aventura con los galeotes, Don Quijote y Sancho se adentran en Sierra Morena, intentando ocultarse de la Santa Hermandad. Al comenzar el capítulo XXIII don Quijote encuentra una maleta podrída de la que extrae un librillo de memoria, en el que lee el siguiente poema
    O le falta al Amor conocimiento,
o le sobra crueldad, o no es mi pena
igual a la ocasión que me condena
al género más duro de tormento.
    Pero si Amor es dios, es argumento
que nada ignora, y es razón muy buena
que un dios no sea cruel. Pues ¿quién ordena
el terrible dolor que adoro y siento?
    Si digo que sois vos, Fili, no acierto;
que tanto mal en tanto bien no cabe,
ni me viene del cielo esta ruina.
    Presto habré de morir, que es lo más cierto;
que al mal de quien la causa no se sabe
milagro es acertar la medicina.


En el capítulo XXVI, el Caballero de la Triste Figura continua con su largo estado de melancolía, a imitación de Amadís, en un lozano prado de lo más alto de Sierra Morena. Allí escribió versos por doquier en alabanza de su amada Dulcinea. De todos ellos estos sólos se hallaron:
    Árboles, yerbas y plantas
que en aqueste sitio estáis,
tan altos, verdes y tantas,
si de mi mal no os holgáis,
escuchad mis quejas santas.
    Mi dolor no os alborote,
aunque más terrible sea,
pues, por pagaros escote,
aquí lloró don Quijote
ausencias de Dulcinea
del Toboso.

    Es aquí el lugar adonde
el amador más leal
de su señora se esconde,
y ha venido a tanto mal
sin saber cómo o por dónde.
    Tráele amor al estricote,
que es de muy mala ralea;
y así, hasta henchir un pipote,
aquí lloró don Quijote
ausencias de Dulcinea
del Toboso.

    Buscando las aventuras
por entre las duras peñas,
maldiciendo entrañas duras,
que entre riscos y entre breñas
halla el triste desventuras,
    hiriole amor con su azote,
no con su blanda correa;
y, en tocándole el cogote,
aquí lloró don Quijote
ausencias de Dulcinea
del Toboso.


En el capítulo XXVII el cura y el barbero, disfrazados de dama y escudero, esperaban a la fresca sombra de unas peñas y unos árboles, la llegada de Sancho acompañado de don Quijote, cuando escucharon  la dulce y regalada voz de Cardenio que estos versos cantaba:
¿Quién menoscaba mis bienes?
            Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
            Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
            Ausencia.
De este modo, en mi dolencia
ningún remedio me alcanza,
pues me matan la esperanza,
desdenes, celos y ausencia.

¿Quién me causa este dolor?
            Amor.
Y ¿quién mi gloria repugna?
            Fortuna.
Y ¿quién consiente en mi duelo?
            El cielo.
De ese modo, yo recelo
morir de este mal extraño,
pues se aúnan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.

¿Quién mejorará mi suerte?
            La muerte.
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
            Mudanza.
Y sus males, ¿quién los cura?
            Locura.
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.
Escucharemos de este poema la versión de Ángel Corpa, fundador del grupo Jarcha, grabada en un CD titulado Amor tiene por nombre, del año 2005, dedicado íntegramente a musicar la poesía cervantina (El Quijote, La Galatea, ...). Es muy interesante la carrera discográfica en solitario de este magnífico cantautor, pues tiene otro disco dedicado a la poesía de Rafael Alberti (Verte y no verte, 2004), otro dedicado a la poesía del renacimiento y del siglo de oro español, grabado con la Orquesta Sinfónica de la RTVE (Cansonetos, 2007) y recientemente acaba de publicar otro trabajo donde pone música a los versos de Pablo Neruda (Aquí te amo, 2015).



El joven Cardenio entona un soneto antes de que el cura y el barbero vayan a su encuentro:
    Santa amistad, que con ligeras alas,
tu apariencia quedándose en el suelo,
entre benditas almas en el cielo
subiste alegre a las empíreas salas:
    desde allá, cuando quieres, nos señalas
la justa paz cubierta con un velo,
por quien a veces se trasluce el celo
de buenas obras que a la fin son malas.
    Deja el cielo, ¡oh amistad!, o no permitas
que el engaño se vista tu librea,
con que destruye a la intención sincera;
    que si tus apariencias no le quitas,
presto ha de verse el mundo en la pelea
de la discorde confusión primera.

lunes, 11 de enero de 2016

Don Quijote de La Mancha: La poesía en el Quijote (II)

En el capítulo XIV asistimos a la lectura de la Canción desesperada, el último escrito del joven enamorado Grisóstomo, según refiere su fiel amigo Ambrosio, en la voz del gentilhombre de Laredo, Vivaldo. El referido texto canta las razones del desamor de Marcela que llevaron a Grisóstomo a quitarse la vida.

Canción de Grisóstomo

Ya que quieres, crüel, que se publique
de lengua en lengua y de una en otra gente
del áspero rigor tuyo la fuerza,
haré que el mismo infierno comunique
al triste pecho mío un son doliente,
con que el uso común de mi voz tuerza.
Y al par de mi deseo, que se esfuerza
a decir mi dolor y tus hazañas,
de la espantable voz irá el acento,
y en él mezcladas, por mayor tormento,
pedazos de las míseras entrañas.
Escucha, pues, y presta atento oído,
no al concertado son, sino al ruïdo
que de lo hondo de mi amargo pecho,
llevado de un forzoso desvarío,
por gusto mío      sale y tu despecho.


El rugir del león, del lobo fiero
el temeroso aullido, el silbo horrendo
de escamosa serpiente, el espantable
baladro de algún monstruo, el agorero
graznar de la corneja, y el estruendo
del viento contrastado en mar instable;
del ya vencido toro el implacable
bramido, y de la viuda tortolilla
el sentible arrullar; el triste canto
del envidiado búho, con el llanto
de toda la infernal negra cuadrilla,
salgan con la doliente ánima fuera,
mezclados en un son, de tal manera,
que se confundan los sentidos todos,
pues la pena cruel que en mí se halla
para cantalla      pide nuevos modos.

De tanta confusión no las arenas
del padre Tajo oirán los tristes ecos,
ni del famoso Betis las olivas,
que allí se esparcirán mis duras penas
en altos riscos y en profundos huecos,
con muerta lengua y con palabras vivas,
o ya en oscuros valles o en esquivas
playas, desnudas de contrato humano,
o adonde el sol jamás mostró su lumbre,
o entre la venenosa muchedumbre
de fieras que alimenta el libio llano.
Que, puesto que en los páramos desiertos
los ecos roncos de mi mal, inciertos,
suenen con tu rigor tan sin segundo,
por privilegio de mis cortos hados,
serán llevados      por el ancho mundo.

Mata un desdén, atierra la paciencia,
o verdadera o falsa, una sospecha;
matan los celos con rigor más fuerte;
desconcierta la vida larga ausencia;
contra un temor de olvido no aprovecha
firme esperanza de dichosa suerte…
En todo hay cierta, inevitable muerte;
mas yo, ¡milagro nunca visto!, vivo
celoso, ausente, desdeñado y cierto
de las sospechas que me tienen muerto,
y en el olvido en quien mi fuego avivo,
y, entre tantos tormentos, nunca alcanza
mi vista a ver en sombra a la esperanza,
ni yo, desesperado, la procuro,
antes, por extremarme en mi querella,
estar sin ella      eternamente juro.


¿Puédese, por ventura, en un instante
esperar y temer, o es bien hacello
siendo las causas del temor más ciertas?
¿Tengo, si el duro celo está delante,
de cerrar estos ojos, si he de vello
por mil heridas en el alma abiertas?
¿Quién no abrirá de par en par las puertas
a la desconfianza, cuando mira
descubierto el desdén, y las sospechas,
¡oh amarga conversión!, verdades hechas,
y la limpia verdad vuelta en mentira?
¡Oh en el reino de amor fieros tiranos
celos!, ponedme un hierro en estas manos.
Dame, desdén, una torcida soga.
Mas, ¡ay de mí!, que con crüel victoria
vuestra memoria     el sufrimiento ahoga.

Yo muero, en fin, y porque nunca espere
buen suceso en la muerte ni en la vida,
pertinaz estaré en mi fantasía.
Diré que va acertado el que bien quiere,
y que es más libre el alma más rendida
a la de Amor antigua tiranía.
Diré que la enemiga siempre mía
hermosa el alma como el cuerpo tiene,
y que su olvido de mi culpa nace,
y que, en fe de los males que nos hace,
amor su imperio en justa paz mantiene.
Y con esta opinión y un duro lazo,
acelerando el miserable plazo
a que me han conducido sus desdenes,
ofreceré a los vientos cuerpo y alma,
sin lauro o palma     de futuros bienes.

Tú, que con tantas sinrazones muestras
la razón que me fuerza a que la haga
a la cansada vida que aborrezco,
pues ya ves que te da notorias muestras
esta del corazón profunda llaga
de cómo alegre a tu rigor me ofrezco,
si, por dicha conoces que merezco
que el cielo claro de tus bellos ojos
en mi muerte se turbe, no lo hagas;
que no quiero que en nada satisfagas
al darte de mi alma los despojos;
antes con risa en la ocasión funesta
descubre que el fin mío fue tu fiesta.
Mas gran simpleza es avisarte de esto,
pues sé que está tu gloria conocida
en que mi vida        llegue al fin tan presto.

Venga, que es tiempo ya, del hondo abismo
Tántalo con su sed; Sísifo venga
con el peso terrible de su canto;
Ticio traiga su buitre, y asimismo
con su rueda Egïón no se detenga,
ni las hermanas que trabajan tanto,
y todos juntos su mortal quebranto
trasladen en mi pecho, y en voz baja
—si ya a un desesperado son debidas—
canten obsequias tristes, doloridas,
al cuerpo, a quien se niegue aun la mortaja;
y el portero infernal de los tres rostros,
con otras mil quimeras y mil monstros,
lleven el doloroso contrapunto,
que otra pompa mejor no me parece
que la merece      un amador difunto.

Canción desesperada, no te quejes
cuando mi triste compañía dejes;
antes, pues que la causa do naciste
con mi desdicha aumenta su ventura,
aun en la sepultura     no estés triste.


El capítulo termina con el epitafio que Ambrosio ha mandado grabar en la lápida que reposará sobre la tumba de su amigo Grisóstomo.
Yace aquí de un amador
el mísero cuerpo helado,
que fue pastor de ganado,
perdido por desamor.
Murió a manos del rigor
de una esquiva hermosa ingrata,
con quien su imperio dilata
la tiranía de amor.

jueves, 7 de enero de 2016

Don Quijote de La Mancha: La poesía en el Quijote (I)

Lo que era menester que algún día aconteciese, al fín, tras varios fallidos intentos, ha sucedido. El Club de Lectura se enfrenta, pleno de orgullo y satisfacción, al reto que supone la lectura de la primera parte del Quijote.
Tiempo habrá para los análisis sesudos, la crítica mordaz, las interpretaciones transversales, los contextos históricos y la intrahistoria de los personajes; pero quiero ahora comenzar con el estudio de lo que, no por menos banal, brilla con luz propia dentro de la obra cumbre de la prosa castellana: la poesía en el Quijote. Lo haremos, además, de la forma que más nos gusta en este blog: con la música.
Dejando a parte, por el momento, los poemas que aparecen en el prólogo del libro, es en el capítulo II, donde aparecen los primeros versos. En su primera salida en pos de aventuras, Don Quijote recala en una venta, que el cree castillo almenado, y en ella decide hacerse nombrar caballero por el 'castellano-ventero'. Antes de velar sus armas es atendido por dos prostitutas que allí había, las cuales lo desarman y le dan de cenar.
    —Nunca fuera caballero
De damas tan bien servido
Como fuera don Quijote
Cuando de su aldea vino:
Doncellas curaban dél;
Princesas, de su rocino.
Nunca fuera caballero es el título de un magnífico CD, el cuarto de su carrera discográfica, del grupo de música folck castellano-manchego, Espliego. En esta obra, editada en el año 2005, ponen música a muchos de los poemas recogidos en las dos partes del Quijote. Este trabajo supuso un enorme salto cualitativo en cuanto a la producción musical del conjunto, contando con las colaboraciones de cantautores de la talla de Amancio Prada, Luis Pastor, Joaquín Díaz y Maite Dono; de grupos como Na Lúa, Atlántica, Frontera Cero o Eanes, entre otros; de músicos como Michel Canadá o Christian Constantini, entre otros; y concertistas profesionales como Yago Mahugo (clave) y María José Carralero (arpa).
Este será también el título del primer tema del CD, versión instrumental que sirve de introducción a todo el trabajo.

En el capítulo XI, después de la aventura con el vizcaino, Don Quijote y Sancho recalan junto a unos cabreros, para pasar la noche junto a ellos. Tras la cena que les ofrecen, Don Quijote pronuncia su célebre discurso de la edad dorada, tras contemplar un puñado de bellotas avellanadas, ante la indiferencia de los cabreros. Queriendo éstos agasajar a tan distinguido huésped, quisieron que cantase un joven compañero suyo, Antonio, acompañado por su ravel. Así recita y canta sus desamores con Olalla.
    —Yo sé, Olalla, que me adoras,
puesto que no me lo has dicho
ni aun con los ojos siquiera,
mudas lenguas de amoríos.
    Porque sé que eres sabida,
en que me quieres me afirmo,
que nunca fue desdichado
amor que fue conocido.
    Bien es verdad que tal vez,
Olalla, me has dado indicio
que tienes de bronce el alma
y el blanco pecho de risco.
    Mas allá entre tus reproches
y honestísimos desvíos,
tal vez la esperanza muestra
la orilla de su vestido.
    Abalánzase al señuelo
mi fe, que nunca ha podido
ni menguar por no llamado
ni crecer por escogido.
    Si el amor es cortesía,
de la que tienes colijo
que el fin de mis esperanzas
ha de ser cual imagino.
    Y si son servicios parte
de hacer un pecho benigno,
algunos de los que he hecho
fortalecen mi partido.
    Porque si has mirado en ello,
más de una vez habrás visto
que me he vestido en los lunes
lo que me honraba el domingo.
    Como el amor y la gala
andan un mesmo camino,
en todo tiempo a tus ojos
quise mostrarme polido.
    Dejo el bailar por tu causa,
ni las músicas te pinto
que has escuchado a deshoras
y al canto del gallo primo.
    No cuento las alabanzas
que de tu belleza he dicho,
que, aunque verdaderas, hacen
ser yo de algunas malquisto.
    Teresa del Berrocal,
yo alabándote, me dijo:
«Tal piensa que adora a un ángel
y viene a adorar a un jimio,
    merced a los muchos dijes
y a los cabellos postizos,
y a hipócritas hermosuras,
que engañan al Amor mismo».
    Desmentíla y enojóse;
volvió por ella su primo,
desafióme, y ya sabes
lo que yo hice y él hizo.
    No te quiero yo a montón,
ni te pretendo y te sirvo
por lo de barraganía,
que más bueno es mi designio.
    Coyundas tiene la Iglesia
que son lazadas de sirgo;
pon tú el cuello en la gamella:
verás como pongo el mío.
    Donde no, desde aquí juro
por el santo más bendito
de no salir destas sierras
sino para capuchino.

En el capítulo XIII don Quijote recita unos versos del Romance de Lanzarote que ya había adaptado, a su conveniencia, en el capítulo II, cuando agradecía el trato de las prostitutas de la venta donde fue armado caballero.
Nunca fuera caballero
de damas tan bien servido
como fuera Lanzarote
cuando de Bretaña vino.

lunes, 30 de noviembre de 2015

JOÃO RICARDO PEDRO

Nacido en Reboleira, Amadora (Portugal), en 1973. Es un escritor novel. Ingeniero en Telecomunicaciones, abocado al paro por la crisis en 2008. Sin muchas perspectivas de futuro y con tiempo disponible, se embarcó en la que fue, desde siempre, su vocación frustrada (o postergada por las circunstancias de la vida), escribir una novela. Ganador del Premio Leya de novela, el de mayor cuantía económica de su país, se nos ha revelado como una promesa de futuro gran narrador.

Artículo en el suplemento de Cultura de El País.com
Entrevista en el Huffington Post

Tu rostro será el último

      Un lugar y una fecha, son dos de los ejes sobre los que se articula esta novela: una aldea con nombre de mamífero [del que no aparece el nombre en todo el texto] emplazada en la ladera sur de la Sierra de la Gardunha (Fundão), en Portugal; el 25 de Abril de 1975, comienzo de la Revolución de los Claveles, que acabará con la dictadura de Salazar. La historia de tres generaciones de la familia Mendes será el tercer eje sobre el que se construye el relato: el doctor Augusto Mendes, el militar Antonio Mendes y, Duarte Mendes el prometedor pianista, son los personajes principales de la novela.
      Junto a ellos están las mujeres de los dos primeros: Laura y Paula, de las que desconocemos su apellido de solteras [lo que acentúa su papel de secundarias en el relato]. Y un sinfín de personajes pintorescos, extraños y entrañables que configuran un retrato de la sociedad portuguesa del pasado siglo XX: Celestino, fugitivo que recala en el pueblo y tras una veintena de años es asesinado [en un supuesto ajuste de cuentas], nada más comenzar la novela; Policarpo, el bohemio, extravagante y aventurero amigo del doctor que vende sus posesiones en Portugal para recorrer el mundo; Amable, traumatizado tras combatir en la guerra de Angola; Indio, criado en la pobreza más extrema, analfabeto, pero capaz de llegar al éxtasis con la música; el barbero Alcino, la profesora de canto, la mujer coja que pinta el cuadro de Brueguel [de nuevo mujeres anónimas], etc.
      La novela se construye a base de pequeños capítulos, como relatos breves e independientes, que forman las piezas de un puzle que vamos completando poco a poco. La estructura, de esta forma juega con constantes saltos espacio-temporales, llevándonos de la pequeña aldea del interior del país a la metrópoli lisboeta o a las colonias africanas, de la Revolución de los Claveles a la Iª Guerra Mundial, o a la Guerra de Angola.
      El estilo del autor es sencillo, directo, y en determinados capítulos, extremadamente descriptivo. Pero ello no le resta al relato cierto tono poético, incluso onírico. Es más, aunque no haya nada de mágico en la novela, podemos atisbar ciertos paralelismos con el ‘Macondo’ de García Márquez. También está presente el humor en muchos capítulos, aunque a menudo se tiñe de melancolía, tan típica-tópica del pueblo portugués.
      Nos ha llamado la atención la violencia, cruel y real, de muchas de las escenas; las tramas inconclusas [intencionales o no] que rodean a la mayor parte de los personajes secundarios; y la aparente desconexión de algunos elementos de la trama [el gato, el dibujo, el cuadro] que se utilizan para enlazar distintos relatos de la historia.
      Finalmente tenemos que mencionar la música, presente en muchos capítulos, y los grandes compositores clásicos, a quienes el autor destroza por boca de Duarte.
      Una obra excelente para dar comienzo las lecturas de esta temporada.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Nueva etapa de los Clubs de lectura 2014-2015

Como todos os anos, a biblioteca pública pon en marcha os “Clubs de Lectura” que darán comezo o mes de outubro e rematarán no mes de xuño do 2015:  

Poden formar parte destes clubs todas aquelas persoas, maiores de idade, que queiran compartir a súa experiencia lectora en inglés, galego, castelán ou portugués. Con esta actividade queremos seguir promovendo o uso da Biblioteca e fomentando o hábito lector

CLUBS LECTURA 
- GALEGO :  MARTES  alternos de 18:00 a 19:00 h. (20 prazas)
- PORTUGUÉS:  LUNS  alternos de 18:00 a 19:00 h. (15 prazas)
- INGLÉS : MARTES  alternos  de 19:45 a 20:45 h. (20 prazas)
- CASTELLANO: Todos os mércores de  17:00 a 18:00 h. (15 prazas)

PRAZO DE INSCICIÓN: 
-         Do 15 de setembro  ata cubrir as prazas
-         De 9:00 a 21: 00 h. 
-         Por teléfono de 9:00 a 14:00 h.
-          Por correo electrónico no seguinte enderezo: biblio.publica.pontevedra@xunta.es Enviando un correo electrónico a biblio.publica.pontevedra@xunta.es, poñendo no asunto o nome do club ao que quere anotarse. No correo incluír tamén os seguintes datos:  Nome e apelidos, telefono de contacto e nº de lector se xa es usuario da biblioteca.  Se non é usuario terá  que facer o carné.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

Hola querid@s compañer@s del Club de Lectura y estimad@s lectores y seguidores del blog. Aprovecho la oportunidad para desearos a tod@s unas FELICES FIESTAS y un PRÓSPERO AÑO NUEVO. Y como regalo, para amenizar las lecturas estos días en que no nos veremos, os dejo un tema de uno de los últimos discos con poemas musicalizados con el que me he tropezado, por casualidad, casi sin quererlo. Desde Rosario, Santa Fe (Argentina), Atilio Basaldella y su banda Los Alimonados, editaron esta primavera un álbum expléndido "Atilio y Los Alimonados cantan Lorca" con versiones de poemas de Federico García Lorca. Toda una joya musical. Este es uno de mis preferidos... Que lo disfruteis




ROMANCE DE LA GUARDIA CIVIL ESPAÑOLA
                                                                   A Juan Guerrero,
                                                 Cónsul general de la Poesía

Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.

                  *

¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas banderas.
La luna y la calabaza
con las guindas en conserva.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vió y no te recuerda?
Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela.

                  *

Cuando llegaba la noche,
noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas
forjaban soles y flechas.
Un caballo malherido,
llamaba a todas las puertas.
Gallos de vidrio cantaban
por Jerez de la Frontera.
El viento, vuelve desnudo
la esquina de la sorpresa,
en la noche platinoche
noche, que noche nochera.

                  *

La Virgen y San José
perdieron sus castañuelas,
y buscan a los gitanos
para ver si las encuentran.
La Virgen viene vestida
con un traje de alcaldesa,
de papel de chocolate
con los collares de almendras.
San José mueve los brazos
bajo una capa de seda.
Detrás va Pedro Domecq
con tres sultanes de Persia.
La media luna, soñaba
un éxtasis de cigüeña.
Estandartes y faroles
invaden las azoteas.
Por los espejos sollozan
bailarinas sin caderas.
Agua y sombra, sombra y agua
por Jerez de la Frontera.

                  *

¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas banderas.
Apaga tus verdes luces
que viene la benemérita.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar,
sin peines para sus crenchas.

          *

Avanzan de dos en fondo
a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas
invade las cartucheras.
Avanzan de dos en fondo.
Doble nocturno de tela.
El cielo, se les antoja,
una vitrina de espuelas.

                  *

La ciudad libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entran a saco por ellas.
Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.
Un vuelo de gritos largos
se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas
que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra
huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de monedas.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces
remolinos de tijeras.
En el portal de Belén
los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas,
amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos
por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños
con salivilla de estrella.
Pero la Guardia Civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborios,
gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.
Y otras muchachas corrían
perseguidas por sus trenzas,
en un aire donde estallan
rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra,
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra.

                  *

¡Oh, ciudad de los gitanos!
La Guardia Civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan.

¡Oh, ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
juego de luna y arena.

Federico García Lorca: Romancero Gitano (1923-1927); Revista de Occidente; Madrid; 1928

martes, 26 de noviembre de 2013

SOLUCIÓN AL 7º DIVERTIMENTO POÉTICO

Hace casi un año que lleva colgado en el blog un juego poético-musical. Much@s de vosotr@s habeis estado preguntando con insistencia el porqué de tanto silencio. Pués bien, hoy llega a su final tan larga espera. Aquí teneis las soluciones. Enhorabuena a l@s acertantes y gracias a tod@s por participar.
Dentro de poco publicaremos un nuevo divertimento. Hasta pronto.


La fuente de la edad: más sobre la novela

Para completar el estudio de esta obra de Mateo Díez os dejo dos interesantes artículos que amplian de manera más académica todo lo que ya hemos analizado en entradas anteriores del blog y en las sesiones presenciales del Club de Lectura.

Rafael Bonilla Cerezo (Universidad de Córdoba): Sierpes de cristal cervantino en La fuente de la edad: autores y trujamanes que admiten réplica y disputa; Anales cervantinos, XXXVI; 2004; CSIC; 209-328 [http://analescervantinos.revistas.csic.es/index.php/analescervantinos/article/view/105/105]

José Enrique Martínez Fernández (Universidad de León): Decrepitud, esplendor y labia en La fuente de la edad; Bulería, revista de Estudios Humanísticos. Filología; nº 25; 2003; 115-126 [https://buleria.unileon.es/bitstream/handle/10612/2785/Decrepitud%20FILOLOG%C3%8DA25-2.pdf?sequence=1]

viernes, 22 de noviembre de 2013

LUIS MATEO DÍEZ

Luis Mateo Díez nace en Villablino, León, en 1942. Su padre era secretario del ayuntamiento de este pequeño municipio minero del noroeste de León, en el centro de la comarca de Laciana. Allí pasará su infancia hasta que en 1954, a los 12 años, su padre es nombrado secretario de la Diputación de León, donde se trasladará la familia y donde cursará el bachillerato. El contacto con el rico acervo cultural del medio rural determinó en Luis Mateo una temprana disposición hacia lo imaginario.
En 1961 ingresa en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid; carrera que finalizará en Oviedo.  En 1969 ingresa, por oposición, en el Cuerpo de Técnicos de Administración General del Ayuntamiento de Madrid, ciudad en la que reside desde entonces.
Será en su etapa universitaria cuando comience su interés por la literatura, participando activamente en la redacción de la revista poética Claraboya, junto a Agustín Delgado, Antonio Llamas y Ángel Fierro. En esta época publicará sus primeros poemas y, en 1972, Señales de humo.
Pronto abandonará la poesía para dedicarse a la narración. Publica su primer libro de cuentos en 1973, Memorial de hierbas. Después, las novelas Las estaciones provinciales (1982) y La fuente de la Edad (1986), con la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura y el Premio de la Crítica del año 1987, Apócrifo del clavel y la espina (1988), Las horas completas (1990), El expediente del náufrago (1992), Camino de perdición (1995), La mirada del alma (1997), El paraíso de los mortales (1998), Días del Desván (1999), La ruina del cielo (1999), con el que obtuvo el Premio Nacional de Literatura y el Premio de la Crítica del año 2000, Fantasmas de invierno (2004), El fulgor de la pobreza (2005), La piedra en el corazón (2006), La gloria de los niños (2006), El animal piadoso (2009) y La cabeza en llamas (2012). Ha cultivado la fábula, reunida en dos obras: El diablo meridiano (2001) y El eco de las bodas (2003); y el relato: Brasas de agosto (1989), Los males menores (1993) y Los frutos de la niebla (2008).
Su obra literaria ha sido traducida a numerosos idiomas y, en ocasiones, adaptadas al cine. Así, el cuento Los grajos del Sochantre ha sido llevado al cine por J.M. Martín Sarmiento en la película El filandón y la versión cinematográfica de su novela La fuente de la edad ha sido rodada por Julio Sánchez Valdés para Televisión Española.
Ocupa el sillón “I” de la Real Academia Española desde el 21 de mayo de 2001.
Podéis encontrar más información sobre el autor y la obra en los siguientes enlaces:
Wikipedia
Escritores.org
Conoceralautor.com
el Castellano
Real Academia Española

Elena Poniatowska Premio Cervantes 2013

La periodista y novelista mexicana Elena Poniatowska (París, 1936) fue galardonada el pasado martes con el Premio Cervantes 2013 que concede el Ministerio de Cultura de España. Es la cuarta mujer en recibir este galardón, desde que fue instaurado en 1976.
Escritora comprometida y activista convencida, es una firme defensora de los derechos humanos y las luchas sociales, la denuncia contra la pobreza y la discriminación de la mujer. De hecho, las mujeres constituyen el eje principal de su obra narrativa, en la que siempre está presente su amor por la ciudad de México.
Su pasión por el periodismo ha influido en el desarrollo de un estilo propio, próximo a la entrevista y la investigación, de ahí que su obra tenga mucho de testimonio, de reportaje. Ha escrito cuentos, novelas, teatro y poesía, consiguiendo el reconocimiento internacional tras la publicación de dos de sus obras de testimonio: Hasta no verte, Jesús mío (1969) y La noche de Tlatelolco (1971).
Desde este modesto blog, los compañeros y seguidores del Club de Lectura en Castellano de la Biblioteca Pública de Pontevedra queremos darle nuestra más cordial y sincera enhorabuena.
Ojalá tengamos la oportunidad de leer alguna de sus obras durante esta temporada.

lunes, 18 de noviembre de 2013

La fuente de la edad

Esta temporada comenzamos las lecturas con esta excelente novela de Luis Mateo Díez, La Fuente de la Edad, publicada en el año 1986 por la editorial Alfaguara, y por la que el autor obtuvo el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura del año 1987.
Es una obra compleja, tanto en su estructura como en el lenguaje

<<Sí, es de difícil lectura, el lector ha de hacer un esfuerzo por adentrarse en el mundo que crea el autor, comprenderlo y hacerse, poco a poco, con la estructura quijotesca que le da a la obra. Porque es un libro quijotesco, con estructura cervantina, es un libro en el que se intercalan historias de pastores, de enamorados, de fuentes virtuosas. Es un libro en que los símbolos renacentistas campan a sus anchas: los ‘horacianos’ beatus ille, locus amoenus, las ‘garcilasianas’ ninfas, las fuentes cristalinas, los prados de verde hierba, el carpe diem. Es un libro donde hay un Sancho, y muchos quijotes, donde la quimera es el fin mismo de la acción literaria.>>
Jaume Tortosa Amor:  La Fuente de la edad, Luis Mateo Díez; Los tipos duros también leen; 17/5/2013 [http://jaumeleitor.blogspot.com.es/2013/05/la-fuente-de-la-edad-luis-mateo-diez.html]

La trama de la novela cuenta las andanzas de un grupo de ‘cofrades’ en busca del mito de la fuente de la eterna juventud. Se trata de un símbolo a partir del cual encuentran una vía de escape al mundo <<emputecido>> que les oprime. Ésta será la idea de fondo de la novela: el enfrentamiento entre la vida real y la imaginaria, la lucha entre el disparate (teñido también de inocencia) y lo convencionalmente establecido por una sociedad sin imaginación.
<<(…)
-Estos tiempos emputecidos que nos tocó vivir son hijos de la ignominia y del desastre (…). Ya veis quienes los gobiernan: las peores varas, las más hipócritas, los zascandiles y las sotanas. La vida se va reduciendo al crespón y a la vergüenza. De la inteligencia han hecho un vertedero. Y yo me pregunto cómo podemos sobrellevarlos, quien tiene la receta para, al menos, hacerlos pasaderos, disimulando su terquedad y oprobio.
(…)
-Tiempos emputecidos, si señor, tiempos de buitres y de comadrejas, donde la intransigencia y el desprecio muerden el corazón de la ciudad, el aire público se contamina con el hedor de los sicarios, con la ponzoña de las huestes del hisopo y de la soflama nacionalsindicalista.
(…)
-Yo os digo, hermanos cofrades (…), que el oro de la vida nos pertenece, que de la innoble y miserable circunstancia en que moramos, a ese esplendor, a ese sueño, hay tan sólo un camino, que es el camino de nuestra aventura.
(…)
Y también os digo que aquí, al pie de este venero histórico, estamos ahora mismo místicamente ensamblados con el Oculto Manantial del presbítero. Escuchad su rumor en la voz del Rucayo. Oid. Nos llama desde la sima donde fluyen sus aguas prodigiosas.>>

El lenguaje se convierte en una herramienta que sirve para enfatizar la dualidad entre mito y realidad. La onomástica y toponimia contribuyen sobremanera a la creación del espacio narrativo, del territorio mítico del autor.

<<La trama como escusa para la utilización hilarante de cultismos, de hipérboles, de lugares comunes que buscan la complicidad con un tipo de lector. El uso de un lenguaje desusado, arcaico, de una acción imaginaria, la búsqueda de esa Arcadia contemporánea y, su expresión, la Fuente de la eterna juventud en mitad de las montañas castellanas, es una hermosa alegoría sobre la vida, sobre la ilusión de una infancia perdida.>>
Jaume Tortosa Amor:  La Fuente de la edad, Luis Mateo Díez; Los tipos duros también leen; 17/5/2013 [http://jaumeleitor.blogspot.com.es/2013/05/la-fuente-de-la-edad-luis-mateo-diez.html]

<<Un aspecto del discurso narrativo a tener en cuenta es la simbología nominal (nombres y apellidos) de los personajes, que sin duda guarda una relación implícita con la creación del territorio mítico e imaginario del autor. Los apellidos de los personajes remiten a topónimos reales fundamentalmente de la provincia de León; aunque también hay algunos de Asturias (Bodes, Sama y Melendres); pero Luis Mateo Díez no pretende señalar un lugar concreto o situar la acción, sino que aprovecha su fonética de sabor antiguo. Estos son los nombres de pueblos leoneses que puso a los cofrades: Benuza, Sariegos, Orallo, Otero y Rabanal; y a los antagonistas: Robla, Iruela, Llombera y Garfín; y a otros personajes secundarios: Lumajo, Renedo, Lucillo, Turcia, Ferreras, Andarraso. A una fuente le pone el nombre de un pueblo, Rucayo y a un personaje el nombre de un río, Bernesga. No cabe duda que con el uso de estos nombres propios el novelista proyecta de una manera consciente, el sustrato popular de su memoria y contribuye a la creación de su espacio narrativo mítico.>>
Anastasio Serrano: VOLVER A LEER “LA FUENTE DE LA EDAD” de Luis Mateo Díez; Erudición y Crítica; 7/6/2007 [http://erudicion.blogspot.com.es/2007/06/volver-leer-la-fuente-del-edad-de-luis.html]

La estructura compleja de la novela, a la que aludíamos al comienzo, se hace también patente en el desarrollo del tiempo narrativo y en el marco espacial en el que se desenvuelve la trama. De nuevo podemos anotar la dualidad enfrentada: realidad-mito.

<<El tiempo de la narración plasma los años oscuros de la dictadura, los años cincuenta. El planteamiento transcurre en junio, en primavera, y simboliza la ilusión, el comienzo de la aventura; el nudo se desarrolla en julio, verano, y simboliza el calor de la aventura; y el desenlace sucede en invierno y simboliza la muerte de la ilusión y el desquite.
Por otra parte el tiempo cronológico narrado en la 1ª parte cuenta los sucesos de una noche, la búsqueda del baúl; en la 2ª parte se cuenta la aventura de la fuente -la excursión a la Omañona- en cinco días completos; y en la 3ª parte se cuenta los sucesos de una noche: la fiesta del casino. Las partes 1ª y 3ª representan los tiempos oscuros y la 2ª transcurre durante cinco días a plena luz del día y representa la libertad de la aventura y el vuelo de la imaginación. El narrador oculta lo que sucede entre los hechos de la 2ª parte, de julio hasta el invierno y el lector debe darse cuenta de la humillación de los cofrades desde el regreso a la ciudad hasta la fiesta del casino (el desquite). El tiempo, pues, es intenso y reducido, una noche en la 1ª parte -búsqueda del baúl-, más prolongado para contar la aventura de la fuente, y de nuevo intenso y reducido en la noche de la venganza.
En cuanto al espacio, en la 1ª parte todos los espacios son urbanos y cerrados, salvo las salidas hacia uno u otro sitio, símbolo de la situación política. Dentro de este espacio urbano es significativo el tejado de la buhardilla de Chon Orallo, espacio simbólico donde se sube a menudo Dorina y desde donde se lanza al vacío en busca de la libertad imposible. Los espacios de la 2ª parte son rurales y abiertos a ilusión y a la ventura; y en la 3ª parte el espacio vuelve a ser urbano y cerrado. Es la vuelta a la situación inicial de oscuridad política. Al final, la calle y la figura de Dorina volando en el vacío cierran el símbolo de la impotencia de los tiempos emputecidos que se gastan.>>
Anastasio Serrano: VOLVER A LEER “LA FUENTE DE LA EDAD” de Luis Mateo Díez; Erudición y Crítica; 7/6/2007 [http://erudicion.blogspot.com.es/2007/06/volver-leer-la-fuente-del-edad-de-luis.html]

Reconozco con humildad que no había leído obra alguna de este autor, y ésta, me ha sorprendido gratamente. La creación de un universo personal suele ser uno de los atractivos que busco en las novelas, por lo que leeré, sin duda, alguna otra de sus obras.

El director leonés Julio Sánchez Valdés, realizó una adaptación cinematográfica de la novela, en el año 1991. Producida por Rafael Díaz-Salgado y José Luis Olaizola, y en la que colaboraron como guionistas, además del director, Julio Llamazares y el propio autor de la novela. La fotografía es de Juan Molina y la banda sonora de Bernardo Fuster y Luis Mendo (Suburbano). En el reparto: Manuel Aleixandre (Olegario el Lentes), Pilar Barrera (Chon Orallo), Beatriz Bergamín (Tina Robla), Gaspar Cano (Plácido Iruela), Francisco Casares (Juanito Garfín), Cristina Collado (Beatriz Sama), Antonio Dechent (Turcia), Fernando Delgado (Pacho Robla), Agustín González (Don Florín), Gabriel Latorre (Pidio Legaña), Fausto Moreno (Avelino el Manco), Enrique Navarro (Melendres), Santiago Ramos (Ángel Benuza), Leonor Regife (Herminia Alfares), Antonio Resines (Paco Bodes), Antonio Requena (Ovidio Orallo), José María Sacristán (Pascual Llombera), Enrique San Francisco (Jacinto Sariegos), Begoña Valle (Toribia Alfares), Roberto Vidal Bolaño (Publio Andarraso -en la foto-), Walter Vidarte (Fray Priscilo), entre otros muchos.

lunes, 8 de abril de 2013

Seguimos leyendo

Hace algunos meses que no se publica ninguna entrada en este blog. No es que el Club de Lectura en Castellano de la Biblioteca Pública de Pontevedra, haya dejado de existir, o finalizase las lecturas, o nos quedásemos sin comentarios y/o críticas que realizar. Simplemente nos hemos dedicado (me refiero a l@s redactores del blog) a otras tareas que han merecido nuestra total dedicación.
En breve volveremos a publicar un numeroso grupo de entradas correspondientes a las lecturas realizadas desde el mes de Diciembre.
Os pedimos disculpas por no avisaros del 'parón' editorial y, os damos las gracias por vuestra paciencia, comprensión y fidelidad.
Para hacer boca os dejo una fotografía (tomada con el móvil de un@ de l@s miembros del Club)  de la última sesion presencial del Club de Lectura, la semana pasada. No está el grupo al completo, pero casi.
Saludos a tod@s.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Ricardo Piglia y la crítica universitaria

Transitando por la red podemos encontrar numerosos ensayos y artículos críticos sobre la obra narrativa de Ricardo Piglia, de procedencia muy diversa, desde los blogs a la prensa digital, algunos ya los anotamos en las entradas anteriores. Ahora os presento algunos trabajos de procedencia universitaria, lo que sería una crítica más académica.
Dossier: Ricardo Piglia: Reescritura y crítica-ficción; Orbis Tertius; Año XV; nº 16; 2010; Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación . Universidad Nacional de La Plata. [http://www.orbistertius.unlp.edu.ar/numeros/numero-16/dossier/dossier-completo-1]

7º Divertimento poético

Ya está aquí el nuevo divertimento. Se que lo estabais esperando con ansiedad. 20 nuevos poemas del siglo XV al XX, con versiones musicales deliciosas, algunas muy recientes, del 2011. Como siempre (y lo repito para l@s nuev@s miembros del Club de Lectura y tod@s l@s lectores del blog, allí donde os encontreis) debeis averiguar el título y autor del poema, el título e intérprete de la versión musical, y todos los demás datos que podais aportar: obra y año en que está publicado el poema, álbum, cd y año en que está editada la versión musical, etc. Suerte a tod@s.

RICARDO PIGLIA

Ricardo Piglia nació en Adrogué, provincia de Buenos Aires, en 1941. Siendo un adolescente se traslada con su familia al Mar del Plata, hecho que marcará definitivamente su inclinación por la literatura.
"Hay un momento de corte en la historia política argentina: el derrocamiento de Perón en 1955. El peronismo, que había sido un gobierno con características complejas cierto autoritarismo, cierto culto a las personalidades de Perón y de Eva Perón, había dividido a la sociedad en dos. Mi padre era peronista; cuando cayó Perón, nosotros empezamos a sentir la presión del cambio político. Vivíamos en Adrogué, un suburbio de Buenos Aires donde los lazos familiares y de amistad se entreveran y los conflictos políticos y personales se potencian. Nos fuimos a Mar del Plata y mi padre empezó de nuevo. Fue un cambio que yo viví de un modo muy dramático. Tenía 16 años y era una especie de Holden Caulfield bonaerense: todo lo vivía rabioso y con la sensación de que tenía que escapar. Pero fue muy benéfico, porque Mar del Plata es una ciudad con una vida cultural muy intensa. Y ahí empecé a escribir.
Al llegar a Mar del Plata pude inventarme otra personalidad. En Adrogué todos me conocían desde que había nacido; en Mar del Plata, en cambio, podía decir que quería ser un escritor, podía asumir un perfil que yo mismo me construía. Entonces me ligué a la gente de un cine club histórico, y a los aspirantes a escritores, estudiantes crónicos, periodistas que hacían la bohemia de la ciudad. Mar del Plata es fantástica porque es un sitio de veraneo que en invierno queda convertido en una especie de lugar desprotegido, un pueblo que tiene todas las características de una gran ciudad: muchos cines, muchos bares que están vacíos siete meses por año. Había uno al cual iba la gente que jugaba en el casino: Ambos Mundos. Estaba abierto toda la noche. Ahí, como jefe de la mesa de discusión, estaba este norteamericano que contaba una historia muy extravagante sobre sí mismo. Decía que era un escritor importantísimo que había publicado varios cuentos en el New Yorker. Pero se contaban otras cosas. ¿Por qué ese hombre tan culto, tan refinado, que vivía sin trabajar, estaba ahí? Porque había venido siguiendo a una mujer, una novia de Nueva York casada con un empresario de la pesca que había sido trasladado a Mar del Plata. Lo cierto es que él fue un gran maestro para mí: él me hizo conocer esos libros de literatura norteamericana que no circulaban fácilmente. Después yo me fui; él murió al poco tiempo. Entonces traté de recobrar el clima, la emoción que me había provocado ese encuentro, en Prisión perpetua."
A partirdel año 1965, después de concluir sus estudios  de Historia en la Universidad Nacional de La Plata, se traslada a Buenos Aires y comienza a trabajar en diversas editoriales, llegando a dirigir la <<Serie Negra>>, colección de policiales que dieron a conocer a Dashiell Hammett, Chandler, David Goodis y Horace McCoy. Es en esta etapa cuando amplia sus lecturas hacia los escritores norteamericanos: Fitzgerald, Faulkner, …; pero también otros como Kafka, Musil, Joice; y toda la buena literatura argentina y latinoamericana.
Su primera obra publicada, Jaulario (1967), apareció como consecuencia de la mención especial del jurado en el VII Concurso Casa de las Américas de Cuba. En 1975 publica su segundo libro de relatos, Nombre falso.
En 1980 publica su primera novela, Respiración artificial, a la que seguirá otro libro de relatos Prisión perpetua (1988). Después vendría su segunda novela, La ciudad ausente (1992) y otro libro de relatos, Cuentos morales (1995). En 1997 publica su tercera novela, Plata quemada, con la que consigue el Premio Planeta Argentina. Su última novela es Blanco Nocturno (2010).
Piglia es, además, crítico, ensayista y profesor académico, que ha estudiado a Brecht, Benjamin y Lukács, a Erich Auerbach, Szondi y Vernant, a los rusos Tiniánov, Sklovski o Bajtin. Ha escrito sobre su propia escritura (que está ligada a la crítica) y ha elaborado ensayos sobre Roberto Arlt, Borges, Sarmiento, Macedonio Fernández y otros escritores argentinos.
Entre los galardones que ha recibido están el Premio Iberoamericano de las letras José Donoso (Chile, 2005), el Premio de la Crítica (España, 2010), el Premio Rómulo Gallegos (Venezuela, 2011) y el Premio Casa de las Américas de narrativa José maría Arguedas (2012).

Mas información sobre el autor y su obra:

jueves, 29 de noviembre de 2012

Plata quemada

Vamos a proceder al análisis de la novela Plata quemada de Ricardo Piglia, basándonos en algunas críticas publicadas en internet y contrastándolas con las opiniones del propio autor.

La novela, publicada en 1997 y ganadora del Premio Planeta en Argentina, pertenece al género policíaco o novela negra.
 “La novela tuvo muchas versiones. (…) Comencé a escribirla en el año 1968, pero la abandoné. En una primera versión, toda la novela sucede en el departamento donde los asaltantes están sitiados por la policía. En una segunda versión, empieza en el momento en que alguien los denuncia en Montevideo, porque los han visto cambiar la chapa de un auto. Ellos matan a un policía y quedan desconectados. Y luego, por fin me di cuenta de que tenía que empezarla donde empezaba: con el robo. La estructura de los hechos tenía que ser fiel, y era en el trabajo con los personajes donde yo tenía que ser libre". Juan Gabriel Vásquez: El arte es extrañamiento: una manera nueva de mirar lo que ya vimos; Revista Lateral; nº 73; Enero 2001; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]

La historia está basada en el atraco real a un banco en San Fernando, Provincia de Buenos Aires (Argentina) en 1965, por una banda de delincuentes; la persecución policial por el Gran Buenos Aires; la huida a Montevideo y el desenlace, tras el asalto policial al escondite de los prófugos. En el epílogo de la novela Piglia nos sugiere cual fue su origen.
<<Es el producto de una larga investigación nacida de aquel encuentro casual y fantástico en un vagón de tren camino de la ciudad de La Paz, donde el autor se tropieza con la amante de uno de los protagonistas de la historia que se narra, de esta conversación poco creíble, Piglia, da inicio a la labor de recopilación de textos, fotos, diálogos, declaraciones, grabaciones que reposaban en los archivos de la policía de Buenos Aires y Montevideo sobre un caso que asombró a los pobladores de esta ciudad en la década del sesenta. Su ordenamiento y estructura cronológica, en las manos expertas de Ricardo Piglia, da como resultado una cautivante y emocionante novela policiaca comparable a "A sangre fría" (Truman Capote), pues no aborda sólo la peripecia, sino que refleja excelentemente las retorcidas personalidades de los protagonistas.>> Carlos L. Torres-Gutiérrez: Plata Quemada, en el umbral de la novela policiaca posmoderna; Espéculo. Revista de estudios literarios; Universidad Complutense de Madrid; 1999 [http://www.ucm.es/info/especulo/numero12/plataque.html]
“(…) El epílogo forma parte de la novela, por supuesto. Es una convención de verosimilitud. El epílogo menciona el viaje en el que yo conozco a la concubina del Cuervo Mereles, y se dice que ése es el punto de partida de mi interés por la historia. Pues bien, yo nunca hice ese viaje, ni me encontré con esa mujer. Pero tenía que respetar las reglas y plantear las cosas como si todo hubiera sido de esa manera. No hubo tantos documentos jurídicos ni hubo un fiscal en Uruguay que me llevó a conocer las cosas. Pero eso era lo que había que decir. Aquí estamos hablando de cómo un escritor estructura sus materiales. No creo que eso influya en la lectura del libro. A mí me interesaba que la gente leyera esta historia como si fuera toda real, y los lectores la leen así. Después podemos hablar y publicar críticas, pero el marco teórico está definido de esa manera. Y me costó mucho tiempo encontrarlo.” Juan Gabriel Vásquez: Entrevista a Ricardo Piglia; Revista Lateral; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]

Técnica narrativa. El cambio constante de punto de vista y/o de voz narrativa, el uso de diferentes tiempos verbales a lo largo del relato y, los contrastes, son algunas de las características más importantes de la novela.
<<La intensidad de los acontecimientos y los saltos de voz, punto de vista tiempo y espacio, consiguen que el foco de la narración se multiplique y oscile entre varios elementos que se sobreponen y alternan: los perfiles patológicos de los seres violentos, los personajes involucrados, la corrupción de las instituciones, la realidad penitenciaria, la droga, el dinero, la prostitución, la homosexualidad, y la vida en general, que es el deslavado telón de fondo.>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
<<La narración se acerca y se aleja (…). El resultado es un relato coral (…). Recoger diferentes versiones enriquece el resultado al sumar ángulos divergentes o complementarios, y se convierte en la característica más notoria de Plata quemada. Y lo más importante es que muchos lectores -lo he confirmado- no perciben estas piruetas narrativas por lo sumergidos que están en la historia. Cuando la técnica no se ve es cuando está bien utilizada, en estos casos se acoplan el fondo y la forma a la perfección y lo que atrapa al lector es el devenir de los sucesos, la locura de los personajes, la atmósfera creada, la pretensión de verosimilitud, el lenguaje (…).>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
“(…) El narrador no surgió como una decisión determinada, sino como un intento de hacer una narración coral, porque para mí la clave del libro era esa especie de tragedia que tiene. Pensé en el coro de la tragedia griega: el periodista, las versiones que iban comentando el destino trágico de los personajes. Las voces que el Gaucho Dorda, ese personaje esquizofrénico, escucha en su cabeza, son la metáfora del Narrador, con mayúscula. Eso fue lo que hizo que tuviera sentido escribir esta novela: la búsqueda de cómo contarla (…).” Juan Gabriel Vásquez: Entrevista a Ricardo Piglia; Revista Lateral; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]
<<Erigir desde tal premisa una tragedia, en el sentido clásico, es una empresa ardua. Faulkner la abordó con espléndidos resultados (Mientras agonizo, Santuario, Luz de agosto), gracias al don poético de su prosa, los mismo que Truman Capote, desde una perspectiva opuesta, rigurosamente stendhaliana, en A sangre fría. (…) Piglia, a su vez, procura indagar en la condición humana mediante aquellas herramientas citadas más arriba. Corre el riesgo (su portentosa erudición no le permite ignorarlo) de quedarse en lo pintoresco, casi en la picaresca urbana. Cuando levanta vuelo, en las últimas páginas del capítulo final, entrega un relato memorable.>> Ernesto Schoo: Calidoscopio narrativo. La obra ganadora del Premio Planeta; La Nación; 1/8/1997; www.literatura.org [http://www.literatura.org/Piglia/rpcripq.html]
<<Otro recurso que maneja con soltura Piglia es el cambio del tiempo verbal. La novela comienza en el presente del indicativo, con la presentación del Nene y Dorda circulando delante de nosotros llenos de vitalidad, caprichosa elección ya que ambos, si los situamos y nos situamos en el tiempo presente, están muertos. Lo sabremos porque se trata de una historia real y tuvo su fin, incluido el de los protagonistas. Pero para iniciar el relato, la cámara retrocede y los capta en su mejor momento, haciendo gala de una envidiable complicidad que será la marca característica de la relación. Iniciar la novela con un primer plano en el presente de estos personajes, es una manera certera para otorgarle el protagonismo indiscutible a la pareja (…). Pero la siguiente frase ya está en pasado, el narrador nos cuenta cuáles fueron los momentos previos al atraco de ambos protagonistas, hechos pasados pero -objetivamente- simultáneos a la descripción que estaba en presente>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
<<También hay saltos espaciales cuando, por ejemplo, se enfrentan la policía y los delincuentes sitiados: el relato sale a la calle para tomar nota de los hechos que se viven fuera y regresa al departamento en donde la historia recoge no sólo los hechos que realizan los delincuentes sino que se introduce, también, en sus cabezas y corazones. No hay barreras formales, el escritor controla todo, se desliza como un fantasma y se mete en todos los rincones, domina todas las perspectivas.>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
“(…) O, por ejemplo, el invento es obvio que es un invento del policía que escucha. Es un artificio técnico, necesario para contar lo que pasa en el departamento sin tener que acudir a un narrador omnisciente. ¿Cómo hacer para poner los diálogos del departamento si uno no confía en la omnisciencia? Es una especie de protocolo Henry James." Juan Gabriel Vásquez: Entrevista a Ricardo Piglia; Revista Lateral; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]
<<El manejo de los opuestos es una constante en el mundo de Plata quemada. El hecho de ser los protagonistas -el Gaucho Dorda y el Nene Brignone- homosexuales y tener ambos un lado tan violento que se asocia, a nivel de estereotipo, al género masculino, es ya un contraste a destacar. En los momentos más cruentos, entre balas, palabrotas y sangre, se manifiesta la ternura entre la pareja, incluso se exterioriza un gesto de devoción religiosa (…). Los protagonistas, personajes patológicos, desquiciados y violentos, emanan al mismo tiempo cierto grado de heroísmo por la manera cómo se van resolviendo las cosas en Plata quemada. Cometen un atraco y asesinan a sangre fría a cualquiera que se interponga en su camino, se muestran feroces en el ataque, la droga los enloquece y los desliza por una espiral de violencia escalofriante y frente a estos excesos tenemos otros excesos a considerar: la corrupción de la policía y las instituciones que deberían vigilar el bien común, y la vida carcelaria que los marca con hierro y los ha convertido en peores personas (…).Pero hay un punto de inflexión: todo cambia cuando queman el dinero. Ese gesto es interpretado por todos, como algo imperdonable (…) La visión de los billetes que se convierten en humo (y que dan el título a la novela) se transforma en un símbolo del absurdo, y produce un malestar colectivo en donde se mezclan la codicia, la necesidad económica, la ira por el gesto sin precedentes, el odio a quienes desobedecen todas las leyes humanas, etc. El sentir colectivo se vuelve en contra de los ladrones, la plata quemada es el argumento más poderoso para censurarlos por crueles e insensatos, sin considerar que han matado a muchas personas, hechos más insensatos y de un nivel más profundo (…).>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]

Los personajes. El Nene Brignone, el gaucho Dorda, y el Chueco Bazán, son el corazón de esta historia. Son delincuentes "poco comunes", drogadictos compulsivos, homosexuales, ‘ratas de los bajos fondos’, expresidiarios reincidentes, psicópatas de gatillo fácil, carentes de toda moral. Conforman un helenco hábilmente dibujado por Piglia.
<<La novela aborda esa posibilidad de lo humano de desatarse de todo control, del orden primario que es garantía de la conservación de la especie y avanzar hacia ese abismo atrayente que es el mal absoluto sin riendas ni sentido. La novela avanza por ese callejón que constituye la esencia de la maldad, o mejor, la maldad absoluta, donde no existen valores o el antivalor es la norma.>> Carlos L. Torres-Gutiérrez: Plata Quemada, en el umbral de la novela policiaca posmoderna; Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid; 1999 [http://www.ucm.es/info/especulo/numero12/plataque.html]
<<(…) Piglia presenta la vida interior de los personajes con muchos matices, lo cual permite acercarnos al desvarío de sus mentes. El escritor argentino no intenta justificar sus acciones, pero se nota en su trabajo un esfuerzo por conocerlos a través del recuento de las experiencias que los han marcado. Nada atenúa la crueldad, pero por lo menos queda claro que se trata de seres enloquecidos, enfermos, desadaptados. (…) El tratamiento de los personajes se puede apreciar en el monólogo del Nene Brignone (…), una biografía del personaje contada desde dentro, aspecto imprescindible de la novela. (…) Lo mismo sucede con el relato de la vida del Gaucho Dorda. Curiosamente, en su caso, y quizá porque era casi mudo y oía voces, se alternan las opiniones (o sea, las voces) del psiquiatra de la cárcel, la de El Nene -quien es su amigo y amante y el único que lo comprende- y la de su madre quien le pronosticó que acabaría mal. (…) En la misma línea conocemos detalles de la vida del comisario Silva, por un lado su tremenda soledad, por el otro los métodos poco ortodoxos que utiliza para conseguir sus objetivos; y también a Malito, Fontán Reyes, Mereles, la Nena, quienes quedan retratados con pinceladas que los convierten en personajes sólidos, de carne y hueso, cada uno con una función específica dentro de la trama (…).>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]

El lenguaje. Un lenguaje directo, sustantivado con el metalenguaje del bajo mundo, cotidiano.
<<Lenguaje llano, entonces, liso de metáforas. Más bien pedestre: el de la calle, el de la gente incapaz de expresar algo más que una demanda de necesidades primarias. Dinero, ante todo, y simultáneamente sexo, que no necesita del habla. También, la jerga del cronista policial, con las muletillas consabidas, y los lugares no menos comunes de las declaraciones oficiales sobre temas comprometidos.>> Ernesto Schoo: Calidoscopio narrativo. La obra ganadora del Premio Planeta; La Nación; 1/8/1997; www.literatura.org [http://www.literatura.org/Piglia/rpcripq.html]
<<Piglia utiliza el lenguaje propio de los delincuentes y de la policía, palabras que provienen del lunfardo, jerga extendida en la ciudad de Buenos Aires. (…)>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]
“- Quisiera que habláramos un poco de Brecht, un escritor que usted cita mucho y que el mundo contemporáneo no tiene en demasiada estima.
- Claro, él ha quedado muy ligado a cierta lectura de la tradición socialista que es un poco esquemática. Yo lo leo más bien en la tradición de la vanguardia. Me interesan mucho su prosa, sus relatos, sus piezas breves y también sus reflexiones, que son extraordinarias. Entre ellas, hay una muy sugerente: la idea de que hay una gestualidad y un uso del lenguaje que condensan sentidos sociales. Como si uno fuera extranjero y se moviera dentro de una realidad, percibiendo el funcionamiento de esa nueva sociedad desde afuera, solamente por el uso del lenguaje y de cierto tipo de posturas, de sistemas de organización de las redes sociales: cómo se saluda la gente, cómo se sienta, etcétera. Eso me ayudó mucho a darle al trabajo de Plata quemada un sentido que no fuera solamente naturalista o costumbrista. ¿Cómo trabajar un mundo cerrado, cuyo lenguaje parece una lengua extranjera, sin hacer de esto una mera reconstrucción antropológica o una visión costumbrista del habla de ciertos sectores? Para Brecht, ahí se deben encerrar sentidos que hablen del conjunto de la sociedad y no solamente de ese sector.” Juan Gabriel Vásquez: Entrevista a Ricardo Piglia; Revista Lateral; Avizora.com [http://www.avizora.com/publicaciones/reportajes_y_entrevistas/textos_0002/0033_ricardo_piglia.htm]
<<En medio de la violencia, que es la atmósfera predominante a lo largo del relato y que está en sintonía con el ritmo acelerado de la prosa, aparecen algunos chispazos poéticos, imágenes literarias que se aprecian como destellos de luz en medio de la oscuridad reinante (…).>> Taller de Lectura de Liliana Costa [http://www.lilianacosta.com/plata-quemada/]

Sobre la polémica entrega del Premio Planeta Argentina, 1997:

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lunes, 22 de octubre de 2012

Plata quemada: BSO

No hay demasiadas referencias musicales en la novela de Ricardo Piglia. De un lado está el personaje real de Fontán Reyes y, de otro lado, el grupo de rock Head and Body.
Atir Omar Nocito, de nombre artístico Jorge Fontán Reyes, nació en San Fernando (Buenos Aires) en 1925. Fué un cantor de tangos de voz agradable y afinada. Tuvo una carrera profesional corta y turbulenta, debido a las drogas y al atraco del Banco de la Provincia. Debutó con el cuarteto del bandoneonista Alfredo Ponce. Por entonces utilizaba el nombre artístico de Alberto Moreno. En 1950 se incorpora a la orquesta de Juan Canaro. Sigue actuando como solista. En 1957 registra su nuevo nombre artístico en un concurso que la firma Dinamix presenta en Radio Splendid. Resulta vencedor y de inmediato se incorpora a la Orquesta de Edgardo Donato. Canta en el conjunto de Emilio Orlando. Estará 4 meses con Héctor Varela y luego pasa por los conjuntos de Osvaldo Manzi, y finalmente canta con la agrupación del fueye Celso Amato.
Podeis escuchar dos grabaciones suyas: la primera, de 1959, es el tango Dolor milonguero (Cobián y Cadícamo), interpretado por el pianista Osvaldo Manzi y su orquesta, con arreglos de Eduardo Rovira al bandoneón; la segunda, de 1958, es el conocido tango Esta noche de copas (Howard y Contursi), interpretado por la orquesta de Héctor Varela.
Respecto de Noche de locura (Sucher y Bahr), no he encontrado grabación alguna en la voz de Fontán Reyes, así que podeis escuchar esta versión de Charlo, de 1954.

Noche de locura Dolor milonguero Esta noche de copas

Música: Manuel Sucher
Letra: Carlos Bahr

¡Deja el vaso de licor, no pienses tanto...!
¡Ven y miénteme esta noche tu pasión!
El olvido esta tentándome en tus labios
y enloquezco de recuerdos y de alcohol.
¡No, no bebas! ¡Ven y bésame! ¿Que esperas...?
Emborráchate de amor igual que yo.
Que te puede ya importar, si nada entregas.
Si también tú, tienes muerto el corazón.

Deja la copa,

dame tu boca
y atúrdeme de amor en vez de alcohol.
¿Por qué es que no me besas...?
No tengo a dónde ir y allá en la pieza
me esperan los demonios del rencor.
No, no estoy loco,
muerde mi boca
y déjame creer que esto es amor.

El olvido esta tentándome en un guiño

desde el fondo de tus ojos de carbón,
y en la cita sin razón del desatino,
hace fácil su locura, la pasión.
Ven y ayúdame a olvidar entre tus brazos
con la trágica mentira de este amor
que en el nuevo amanecer se ira borrando
con la noche de locura en que nació.

Música: Juan Carlos Cobián
Letra: Enrique Cadícamo

Medianoche porteña,
sol de cabaret en la sala,
vista el tango su gala
y entre copas mi alma sueña.
Aquí, solo en mi mesa,
siento que un recuerdo ha cruzado
y del fondo embrujado
de esta copa que emborracha,
sube el dolor y remacha,
en mi corazón, un amor de ayer.

Tango que suena tristón,

la gente baila y se ríe.
Pena que en mi corazón,
cuando más honda, sonríe.
Quiero beber y al beber reír,
hundir este dolor milonguero.
Ven bailarina, a mi mesa,
que tengo tristeza por una mujer.

Ven a beber que estoy muy solo,

ven, buena amiga, flor nochera.
Yo soy un triste calavera,
vos, una más en el vaivén.
Ven a embriagarte yo te invito,
tal vez también tengas tus penas,
tus ojos dicen que sos buena.
Ven, magadalena del loco cabaret.


Música: Juan Carlos Howard
Letra: José María Contursi

Esta noche de copas, amigos,
tengo ganas de echarme a llorar.
Me lastiman las notas del tango
que muerden mis penas en este lugar.
El alcohol no consigue alejarme
de sus ojos y mi soledad.
Esta noche de copas, amigos,
me aturden las ganas de echarme a llorar.

Me acusan

las cosas mías ya muertas
y su voz ante mi puerta
suplicando mi piedad.
No supe
reconocer mis engaños
tras el paso de los años
y hoy la extraño más que nunca.
Lo juro,
la iré a buscar como loco
destrozándome de a poco,
hasta poderla encontrar.

Yo no quiero amargarles la noche,

pero todo es más fuerte que yo.
Cien puñales desgarran la herida
de mis sentimientos y mi corazón.
Ella trajo sosiego a mi vida,
tantas cosas su amor me enseñó,
si pudiera volver a su lado,
besarla en los ojos, pedirle perdón.




No he encontrado ninguna referencia al grupo de rock Head and Body, ni al tema musical Parallel lives.
Sin embargo, del tema Brave captain, parece existir una versión posterior de Tom Waits, titulada Mr. Siegal, del año 1980, incluida en su álbum Heartattack And Vine.
Aquí os dejo el tema y la letra.


I spent all my money, Mexican whorehouse baby
Across the street from a catholic church
Then I wiped off my revolver
And I buttoned up my burgundy shirt

I shot the morning in the back with my red wings on
I told the sun he'd better go back down
And if I can find a book of matches
I'm goin' to burn this hotel down

You got to tell me brave captain
Why are the wicked so strong
How do the angels get to sleep
When the devil leaves his porchlight on

Well I dropped thirty grand on the nugget slots
I had to sell my ass on Fremont Street
And the drummer said there's sanctuary
Over at the Bagdad room

And now it's one for the money
Two for the show
Three to get ready and go man go
I said, 'Tell me Mr Siegel, how do i get out of here?'

Willard's knocked out on a bottle of heat
Drivin' dangerous curves across the dirty sheets
He said, 'Man you ought to see her when her parents are gone
Man you ought to hear her when the siren's on'

I said, 'Tell me brave captain
Why are the wicked so strong?
How do the angels get to sleep
When the devil leaves his porchlight on?'

Don't you know that ain't no broken bottle
That I picked up in my headlights
On the other side of the nevada line
Where they live hard die young
And have a good lookin' corpse every time

well, you know the pit-boss said I should keep movin'
This is where you go when you die
And so I shot a black beauty
And I kissed her right between the eyes

Well willard's knocked out on a bottle of heat
Drivin' dangerous curves across the dirty sheets
He said when the bitch is wound up and her parents are gone
Man you ought to hear her with the siren on

I said, 'Tell me brave captain
Why are the wicked so strong?
How do the angels get to sleep
When the devil leaves his porchlight on?'

I spent all my money girl in a Mexican whorehouse baby
Across the street from a catholic church
And then I wiped off my revolver
And I buttoned up my burgundy shirt

I shot the morning in the back with my red wings on
I told the sun he'd better go back down
And if I can find a book of matches
I'm goin' to burn this hotel down

And now it's one for the money
Two for the show
Three to get ready and go man go
I said, 'Tell me Mr Siegel, how do i get out of here?'